Hoy, mientras veía el vacío que reflejaban mis ojos en el espejo, mientras escuchaba al mundo repetir la rutina en la que se desenvuelve, cuando tu recuerdo volvió a tocar mi alma provocando un dolor culposo y haciéndome revivir tu cariño, decidí olvidarte, decidí deshacerme de ti y borrarte de cada rincón de mi mente y mi corazón.
Un instante después me dí cuenta que no sabía qué es el olvido, me propuse buscarlo dentro de mí, sólo fracasé... Olvido, es aquéllo que aparece cuando menos lo piensas y no llega cuando suplicas su presencia.
Un instante después me dí cuenta que no sabía qué es el olvido, me propuse buscarlo dentro de mí, sólo fracasé... Olvido, es aquéllo que aparece cuando menos lo piensas y no llega cuando suplicas su presencia.
Es ese lugar donde va a parar el amor, un lugar de neblina y tranquilidad, el lugar sin tiempo y de terrible soledad, ese espacio limpio y sin esperanza alguna donde caen aquéllos besos, donde termina tu figura.
¡Oh amor! ¿Cuántas cosas encierra en sus manos el olvido?, ¿Cuántas cosas toma y las transforma en nada? Puedo decirte amor mío, qué cada una de ellas, que ahora posee el olvido -mi amigo-; las amo, las amo vida mía, y las amo con cada parte de mi corazón herido.
Logré tocarlo por un segundo, y al probarlo noté algo extraño, tenía un sabor igual de dulce que el jugo del fruto de la vid; el olvido mi amor, tenía sabor a miel, el olvido tenía sabor a ti.
Logré tocarlo por un segundo, y al probarlo noté algo extraño, tenía un sabor igual de dulce que el jugo del fruto de la vid; el olvido mi amor, tenía sabor a miel, el olvido tenía sabor a ti.
Al terminar mi reflexión sólo pude notar que no podía olvidar lo que ya no tenía más; no podía perderte, nunca te había tenido, de ti sólo quedaba un recuerdo vacío, me dí cuenta al final que todo lo había malinterpretado, olvido eras tú y me había equivocado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario