jueves, 30 de mayo de 2013

Sueño

Aquí te espero
aún te sueño.

El sol se ha perdido
al igual que la luz
y el rosal herido.

Aquí te siento,
te sigo
y me miento.

Tu nombre
corriendo al viento
y aquel sueño:
muriose lento.

El despertar vacío
de andar lerdo,
lo que conservo:
tu recuerdo.

martes, 28 de mayo de 2013

Nada

El tumulto intentando detener
nuestra improvisada
y absurda conversación,
nada extraordinario
nada común ni ordinario,
sólo un rayo de luz
atravesando el paisaje
y al instante sueño...
Nos detenemos
y al mismo tiempo nada,
esa misma cosa
que ha sido y será...

sábado, 25 de mayo de 2013

Madrugada

Y es en esta madrugada,
con el mudo alarido
latente en mi pecho...
con la humedad cubriendo
mis ojos y tu pelo,
con la noche cayendo
sobre tu recuerdo
y éste sobre el ropero.
Es aquí cuando me odio
cuando te odio,
cuando detesto a sobremanera
el no poderte olvidar.

viernes, 24 de mayo de 2013

Si llego

Y a decir verdad,
nunca he sido bueno haciendo números
pero todos los días,
mientras me ato los zapatos,
mientras tomo el café caliente de cada día
intento -de la forma más extraña- calcular
cada una de las oportunidades que tendría
de escuchar sus pasos acercándose lentamente,
de sentir su  voz a mi lado
si es que llego a dar un paso fuera,
si llego a caminar por el patio
en esta fría mañana.

domingo, 19 de mayo de 2013

Mientras

El tiempo: inexistente,
al igual que el sol
y las sombras.

El sueño,
una buena opción.

La espera
hacía creíble
la ilusión.

Y tú
estabas ahí,
mientras yo...
parecía no estar.

lunes, 6 de mayo de 2013

Lo has notado

Sé que te has dado cuenta, que lo has visto en mis ojos; sé que has llegado a notar un dejo de cariño asomándose a través de mi mirada -esa mirada que no puedo despegar de tu rostro, tu cabello, tu risa, de cada cosa que me gusta de ti-

Mírame, porque desde hace algunos días es tu mirada quien le da sentido a éstos... porque es tu mirada la que logra desarmarme por completo; porque has logrado descubrir todos y cada uno de mis secretos aún sin darte cuenta de ello...

Escúchame... escúchame de la misma forma en la que yo lo hago cuando quieres contarme tus problemas y preocupaciones; escucha el silencio que ocurre cuando nuestros ojos se encuentran, es ése silencio el que intenta decirte todo lo que siento por ti, es mi mirada intentando contarte la historia que podría ocurrir entre nosotros.

Sonríe, porque cuando sonríes el mundo detiene su jornada, todo queda en calma y hay algo en mi interior que cambia... Una parte de mí dice que guarde silencio, que no te cuente todo lo que he querido decir, y otra parte intenta decirte todo lo que he callado, intenta decir que hay un pedazo de "yo" que necesita de "tú" y que desea que haya un "nosotros"...

Y mientras tu sonríes, escuchas y me miras; aquí estaré yo, esperando el momento en el que pueda -sin ningún tipo de complicación- decirte lo que siento, aunque tú ya te hayas dado cuenta...