lunes, 28 de enero de 2013

¿Qué siento por ti?

Me preguntas qué es lo que siento por ti, y la verdad
es que no sé cómo explicarlo; no sé si te quiero, y si lo hago
no podría decir cómo es que he llegado a sentir
toda esta mezcolanza de sentimientos que provocas al reír.

Si es necesario poner un nombre a lo que siento, tal vez lo más
acertado sería llamarlo "cariño" aunque no esté seguro de eso; si te 
quiero no lo hago por tus ojos, tu sonrisa o el contoneo de 
tu cadera al caminar, ni siquiera te quiero por el deseo que 
tus labios provocan en mi interior cada vez que tu aliento llega
a murmurar una palabra a través de ellos.

Y es que tampoco sé si te quiero por la luna que me recuerda
cada noche la soledad a la que me has condenado, o por el 
viento que susurra tu nombre entre las hojas de los árboles;
mucho menos te quiero por tu melodiosa voz que puede
transportar mi mente a lugares insospechados para mí....
aunque después de decir esto, no es que no te quiera...
la verdad es que te quiero por todo... y por nada.

Te quiero porque te veo entre cada verso que escribo,
te quiero porque sé que puedo sentirte incluso a la mitad
de tu ausencia... te quiero embriagar el alma con mis besos,
te quiero escribir en la piel cientos de poemas con éstos...
Y si todo esto no bastase para expresar lo que siento por ti,
tendré que dejar que las palabras hablen por sí mismas;
¿Qué siento por ti? Por ti siento... la vida.

sábado, 26 de enero de 2013

Estamos...

Estás frente a mí, tal vez no físicamente, pero sí en mis pensamientos,
te vuelves aquél sueño del que no quiero despertar y buscas la forma
de aparecerte en cada rincón de mi felicidad... apareces en el aroma
del café que tomo por las mañanas, y de una extraña manera dejas
impregnada tu voz en cada canción que escucho durante el día,
¿Tiene caso pensar en ti a cada segundo? puede que no, pero...
¿Quién puede decir qué cosas tienen sentido y cuáles no...?

Sí, sé que suena a que no has dejado de importarme; sé que parece
que eres parte fundamental de mi vida, que con una llamada tuya
iría corriendo a donde estuvieses solamente para verte cinco minutos,
y tienes toda la razón... no puedo deshacerme de ti, y no es que te posea
o que por alguna extraña coincidencia pudiera tener poder sobre ti; no
puedo alejarme de ti por la simple y sencilla razón de que te has
convertido en la persona más importante para mí, lo quiera o no...

Te has vuelto necesaria para mi felicidad, y la verdad es que ahora
comprendo perfectamente cómo se siente alguien que no puede
prescindir de una sustancia o algún narcótico...

Ahora estoy frente a ti, completamente hipnotizado...
estoy bajo los efectos que causan tus ojos, tu risa y tus cabellos;
vivo bajo el espejismo de una felicidad a tu lado y he de confesarte
que adoraría que nuestros labios tuvieran el diálogo más dulce,
suave y enternecido que la humanidad haya conocido.

Mira, siéndote totalmente sincero
la verdad es que no estoy seguro de amarte,
pero aún con esa incertidumbre bajo mis brazos...
y aunque mi corazón se niegue, seguiré esperándote, a tu lado

jueves, 24 de enero de 2013

Sigo aquí

Y nada ha cambiado desde nuestro último encuentro;
sigo aquí, sigo esperándote, aguardando a tu corazón,
todo está tal como lo dejaste, aquí sigo, amándote...

Aquí sigo, queriéndote, sigo observándote desde lo lejos;
desgastando todavía más un ya bastante consumido cariño;
continúo aguardándote, y adorándote a pesar de todo.

Sigo escribiendo aunque me haya propuesto no hacerlo,
y es que (sinceramente) he dejado de escribir para ti,
escribo a tu silueta, escribo a tu sonrisa y a tu voz
pues ya no eres merecedora de tantos versos y figuras,
ahora escribo al amor que tengo por ti,
es él quien merece algo, aunque ese algo signifique nada...

Aún no te he dicho de frente todo lo que siento
y probablemente nunca lo haga, me temo querida
que el amor no fue hecho para eso...
su propósito es aguardar, cuidar, respetar y estar;
y el fin último de lo que me haces sentir
es simplemente "ser" y nunca alardear.....

jueves, 17 de enero de 2013

¿Por qué?

-¿La quisiste?
-Estuve con ella, ¡Claro que la quise!
-Y después de que todo acabó...¿La seguiste queriendo?
-Aunque a veces me cuesta trabajo aceptarlo... Sí, la seguí queriendo...
-Y entonces...¿Por qué?
-Por qué ¿Qué?...
-¿Por qué se acabó? ¿Por qué dejaste de luchar?

-¿De qué me hubiera servido? Yo sabía que a pesar de quererla lo nuestro ya no podía ser. Sí, a veces intentábamos e intentábamos aún sabiendo que era inútil y eventualmente llegamos a ese punto en el que nos dimos cuenta de que ya era suficiente... Está de más decir que la amé, que lo que viví a su lado fue hermoso, y que como se lo prometí en repetidas ocasiones: "No la voy a olvidar nunca". Quizás el día de hoy ella me odie, tal vez también sus amigas lo hagan porque piensan que fui un ser vil y despreciable, que nunca la quise y muchas otras estupideces que piensan las personas en casos así. Pero la realidad es que nadie sabe lo mal que yo la pasé cuando ella se fue; nadie tiene idea de las sonrisas que ella lograba arrancarme con el simple hecho de hablar conmigo mientras aún estábamos juntos. Sé que me equivoqué en decenas de decisiones al estar a su lado, estoy seguro que hubo cientos de cosas que hice mal. ¡Pero la quería! De verdad que la quería con toda el alma... y eso puedo discutírselo a cualquiera. Durante algún tiempo intenté fingir que no me importaba, que pensaba que ella podía hacer su vida y yo la mía, fue el tiempo en el que creí haber superado todo lo vivido, hasta que la vi... la vi riendo con sus amigas, la vi feliz; y entendí que por más que pasara el tiempo, por más que me alejara de ella nunca dejaré de quererla, nunca podré borrar completamente su presencia de mi corazón... Y hoy, que ya ha pasado el tiempo, que he crecido bastante como persona, puedo decirte que la amé, que fui el hombre más estúpido del mundo por haberla perdido, que quizás tuve que haberme esforzado un poco más; pero las cosas fueron así, hay relaciones que por más que uno luche no tienen salvación. Y tal vez el querernos tanto nos hizo todo ese mal, por eso fue que se acabó...

-Y dime...¿Crees que ahora ella esté con alguien que realmente la merezca?

- No sé si la persona con la que está la merece, ¿Quién podría ser yo para afirmar algo así? La hice sufrir tantas veces que sería un idiota si opinara algo con respecto a su relación actual; pero a la persona con la cual hoy se encuentra sólo podría pedirle una cosa: "Que la cuide, que la ame y la respete; que no la haga sufrir como lo hice yo, que le saque tres sonrisas por cada lágrima que yo le saqué alguna vez..." Y si él es capaz de hacer eso, si ésa persona puede hacerla feliz y amarla la mitad de lo que yo alguna vez la amé, tiene todo mi respeto, y de corazón no puedo hacer otra cosa que desearles lo mejor...