es que no sé cómo explicarlo; no sé si te quiero, y si lo hago
no podría decir cómo es que he llegado a sentir
toda esta mezcolanza de sentimientos que provocas al reír.
Si es necesario poner un nombre a lo que siento, tal vez lo más
acertado sería llamarlo "cariño" aunque no esté seguro de eso; si te
quiero no lo hago por tus ojos, tu sonrisa o el contoneo de
tu cadera al caminar, ni siquiera te quiero por el deseo que
tus labios provocan en mi interior cada vez que tu aliento llega
a murmurar una palabra a través de ellos.
Y es que tampoco sé si te quiero por la luna que me recuerda
cada noche la soledad a la que me has condenado, o por el
viento que susurra tu nombre entre las hojas de los árboles;
mucho menos te quiero por tu melodiosa voz que puede
transportar mi mente a lugares insospechados para mí....
aunque después de decir esto, no es que no te quiera...
la verdad es que te quiero por todo... y por nada.
Te quiero porque te veo entre cada verso que escribo,
te quiero porque sé que puedo sentirte incluso a la mitad
de tu ausencia... te quiero embriagar el alma con mis besos,
te quiero escribir en la piel cientos de poemas con éstos...
Y si todo esto no bastase para expresar lo que siento por ti,
tendré que dejar que las palabras hablen por sí mismas;
¿Qué siento por ti? Por ti siento... la vida.
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