La verdad es que no importa lo que pasa, así como tampoco importa lo que alguna vez pasó o pudo pasar entre tú yo -creo firmemente que fue nada-, lo que me queda claro es que todo lo que alguna vez dije no provocó ningún cambio entre nosotros.
No importa si ya no vuelvo a hablarte -seguramente una plática contigo ahora sería un pérdida de tiempo-, estás tan ensimismada en tu mundo, tan perdida dentro de tus pensamientos e ilusiones generadas por la soledad que aqueja tu existencia, que si quisiera hablar con la mujer de la que me enamoré lo más seguro sería encontrar la barrera de negación, hostilidad y burla.
No niego que te quise -probablemente todavía lo hago- así como no negaré que alguna vez te dije que estaría ahí para ti, cuando me necesitaras... que sin importar lo que pasara yo siempre te escucharía y estaría a tu lado. ¿Pero, sabes algo...? También el amor se cansa.
Me cansé de quererte; me cansé de esperar algo que nunca llegaría, de las monótonas pláticas sobre tu desamor inventado, de las largas esperas para ver una sonrisa que yo no causaba, de los reclamos sin sentido y las burlas a mis espaldas.
Me cansé del café a las 7, de las pláticas y las risas falsas, de escuchar cómo no puedes despertar del mundo de falsedad y negación en el que tú misma has decidido entrar... me cansé de quererte y no poder hacer nada para que tú te quieras.
Pero no importa, en algún momento todo esto pasará; y espero que cuando despiertes y yo no esté tan cansado de todo esto podamos hablar de nuevo, pueda seguir aquí, esperando el café de las 7...
No importa si ya no vuelvo a hablarte -seguramente una plática contigo ahora sería un pérdida de tiempo-, estás tan ensimismada en tu mundo, tan perdida dentro de tus pensamientos e ilusiones generadas por la soledad que aqueja tu existencia, que si quisiera hablar con la mujer de la que me enamoré lo más seguro sería encontrar la barrera de negación, hostilidad y burla.
No niego que te quise -probablemente todavía lo hago- así como no negaré que alguna vez te dije que estaría ahí para ti, cuando me necesitaras... que sin importar lo que pasara yo siempre te escucharía y estaría a tu lado. ¿Pero, sabes algo...? También el amor se cansa.
Me cansé de quererte; me cansé de esperar algo que nunca llegaría, de las monótonas pláticas sobre tu desamor inventado, de las largas esperas para ver una sonrisa que yo no causaba, de los reclamos sin sentido y las burlas a mis espaldas.
Me cansé del café a las 7, de las pláticas y las risas falsas, de escuchar cómo no puedes despertar del mundo de falsedad y negación en el que tú misma has decidido entrar... me cansé de quererte y no poder hacer nada para que tú te quieras.
Pero no importa, en algún momento todo esto pasará; y espero que cuando despiertes y yo no esté tan cansado de todo esto podamos hablar de nuevo, pueda seguir aquí, esperando el café de las 7...
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