Olvídalo...
detén tu vida
un instante.
Deja que nuestros labios
sean quienes hablen
que se escuchen, que
se entiendan y se reprochen
el tiempo separados.
Olvídalo...
espera sólo
un segundo.
Toma mis manos y
piérdete en mis ojos
igual que yo lo hago
en los tuyos.
Olvídalo...
pero no
me olvides a mí.
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